¿Lo habré encontrado?

Hace algo más de dos meses, luego de mi accidente de tránsito, me preguntaba por que razón había salido ileso de un episodio como ese, qué planes tenía Dios para mí que me necesitaba de este lado.

Resulta que yo (creo que) siempre fuí bastante conciente de las buenas costumbres. Como no tirar basura en la vía pública y cosas por el estilo.

Pero resulta que desde el accidente, sin entenderlo bien o notarlo mucho, lo que podría llamarse “conciencia ecológica” se está volviendo algo más reiterado y continuo.

Primero, al buscar otro auto para reemplazar el destruido, me la pasé buscando un vehículo diesel. No por el ahorro económico de combustible, ya en Argentina el litro de gasoil cuesta casi lo mismo que el litro de nafta. Sino porque el motor diesel (en general) tiene un consumo volumétrico de combustible menor que el motor naftero. Es decir que el rendimiento térmico del diesel es menor que el rendimiento del naftero. Aparte, en el ciclo de destilación de petróleo, se consume menos energía para producir un litro de gasoil que para producir un litro de nafta.

Pero esto no me alcanza para sentirme bien.

En estos días voy a comprarme una bicicleta para empezar a hacer ejercicio y para ver como puedo reemplazar el auto por la bicicleta lo más posible.

En esta línea de acción, me puse a investigar sobre las bicicletas eléctricas. Es decir, bicicletas que tienen un motor eléctico, que asiste el pedaleo, permitiéndonos llegar a distancias más largas con menor esfuerzo.

Me encontré gratamente con que es algo que está muy desarrollado, incluso en Argentina.

Existen empresas que te venden las bicicletas eléctricas en precios que van desde los $2260 y empresas que te venden el kit para hacer eléctrica tu actual bicicleta por precios que van desde los $1600.

Con esto podría extender la cantidad de lugares a los que podría ir en bicicleta. Encima los costos de una carga completa de baterías, que te da una autonomía de 25 a 50 km (según tu ayuda en el pedaleo), cuesta alrededor de $0,05… sí, solo 5 centavos.

En la misma investigación vi que ya se comercializan scooters eléctricos que son igualitos a los nafteros… pero no contaminantes. Se consiguen desde los $3990 en adelante. Más o menos como un scooter a nafta, que están alrededor de $3200 de base.

También me encontré con autos eléctricos. Ya no el Toyota Prius o el Honda Hybrid que se están por comercializar en Argentina. Híbridos ellos, es decir que tienen un motor naftero que sirve en conjunto con uno eléctrico; y entre ambos, el rendimiento de litros/km recorrido es menor.

Estos autos elécticos son 100% libres de hidrocarburos. No se trata de vehículos experimentales y la movida que se viene en esto es muy seria.

Desgraciadamente, el costo de estos nuevos vehículos eléctricos excede mi presupuesto actual por mucho. Pero que ya existan estos primeros vehículos en etapa de comercialización, me dice que en pocos años más podremos tenerlos disponibles y accesibles en Argentina. Seré seguramente de los que anden por la calle con uno de ellos.

Una cosa me fue llevando a la otra. Y los autos, motos y bicicletas eléctricas son el comienzo de la solución; pero no LA solución. La energía eléctrica se produce de distintas formas, desgraciadamente, en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, una de las principales fuentes de producción es la quema de hidrocarburos en la planta de Dock Sud. Con lo que no estamos mucho mejor. Aunque debo reconocer que el rendimiento total del sistema es mejor que cada uno de nosotros quemando combustible en cada auto y moto de la ciudad.

Nuestro país tiene firmado convenios internacionales para la producción de electricidad con energías renovables en un 5% del total nacional para 2012… si se cumple. En el mejor de los casos, tampoco es tanto.

Me puse a investigar como hackear el sistema, como generar al menos algo de la energía que yo y mi familia consumimos. Haciendo uso de las energías renovables.

La energía solar es muy interesante y la más difundida como “lo moderno”. El problema es que Buenos Aires no tiene tanto sol como para que los paneles fotovoltaicos rindan mucho y el costo de estos es altísimo. También resulta que la energía que producen será renovable, pero los procesos de fabricación de los paneles son bastante contaminantes del medio ambiente.

Se pueden utilizar captores en el techo de la casa para calentar agua y así no necesitar el calefón… o al menos usarlo con un pico mucho más chico que no consuma tanto. Esto podría ser una buena idea. Aparte no es tan complejo hacer el proyecto, solo requiere elementos que se consiguen en la ferretería.

Otra opción es la energía eólica, es decir montar uno o más aerogeneradores en el techo de mi casa. Esto podría llegar a traerme complicaciones legales ya que parece que hay que tener un permiso especial para montar un molino en zona urbana. Por otro lado, solo sirve para generar una parte de la energía consumida y siempre que haya viento mayor a 10 km/h.

La última opción y la que realmente me hizo pensar ¡Lo encontré!, fue la posibilidad de construir un motor magnético… Sí, sí… un motor que funciona a partir de la fuerza de imanes permanentes, que no consume energía eléctrica, ni quema hidrocarburos para girar. Y que acoplado a un generador de corriente, puede generar energía eléctrica para el consumo de mi hogar, de mi auto, de mi moto, de mi bicicleta.

Voy a construir un prototipo experimental de este tipo de motores. Estoy en este momento entre la esperanza de haberlo encontrado y mi cerebro, analítico, que dice que esto no es posible, fruto de haber estudiado la ley de conservación de la energía durante años en el colegio industrial.

Resulta que hay empresas que venden motores de este tipo, hay una gran cantidad de teorías científicas de distintos modelos de motores que usan la fuerza del magnetismo para funcionar e incluso encontré algunos videos en Youtube muy interesantes sobre estos equipos funcionando.

En definitiva, pienso realizar pruebas de este tipo de tecnología y voy a publicar los resultados que vaya teniendo. Todo lo que haga va a tener planos que publicaré también para que quien quiera pueda realizarlo también.

Si esto funciona… o mejor dicho, si hago que funcione, será hardware libre. Si alguien que lee esto tiene máquinas herramientas para ayudar a maquinar estas piezas, estaré muy agradecido de la ayuda.

Si luego, esto tiene un modelo de negocios posible, lo encontraremos. Pero nunca será a costa de guardar el secreto bajo siete llaves.

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About elproferoman

Hacktivista, cooperativista, profesor de informática, emprendedor, creador compulsivo y optimista sin remedio.

4 responses to “¿Lo habré encontrado?”

  1. bernardo dominguez says :

    estoy haciendo un motor magnetico con la informacion que he conseguidompor youtube
    lo he ontruido con mecano e imanes de un juego de imanes y bolas, lo que he conseguido es que cuando giro el rotar gira pero hace como si flotara debido a la repulsionde de ls imane y acaba parandose, si te oarece te puedo mandar una foto, ya te ire comunicando lo que haga
    un saludo, de BERNARDO

  2. bernardo dominguez says :

    HE VIST5O EL,VIDEO QUE PONES, UN BLOQUE REDONDO DE NAYLON O PARECIDO QUE SUPONGO QUE LLEVA LOS IMANES FIJOS Y LO DE ENCIMA SON DE MENOR TAMAÑO A MAYOR. ESPLICAME COMO ES.
    GRACIAS
    SALUIDOS DE BERNARDO

    • elproferoman says :

      Estas experiencias no fuero realizadas por mí, sino recopiladas de la web. No puedo ayudarte mucho más que mostrándote lo mismo que a mi me impactó.

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