Archivos de la categoría ‘Preservables’

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El día que volví a nacer

Lunes, 2 Noviembre, 2009

Este fin de semana (30 y 31 de Octubre de 2009) se realizó la 5ª Jornada de Software Libre de Junin, donde fui invitado y asistí a dar mi conferencia “OpenOffice.org comunidad y soporte profesional… ningún versus“.

La verdad que fue una de las jornadas de software libre con mejor organización a la que me tocó asistir. Cubrieron los gastos de todos los invitados a disertar, generaron certificados para tanto disertantes como asistentes, hubo muy buena cantidad de personas (más de 100), el último día “todo el mundo” se llevó algún presente de los auspiciantes, realizaron streaming en vivo por internet de todas las charlas, también por la radio de la facultad, filmaron todas las charlas para subirlas en breve. Una joyita.

Pero esto no será (lamentable) lo que más recuerde de este fin de semana.

El sábado, a eso de las 16 hs, salí de Junin hacia Buenos Aires, tenía en mente asistir a un casamiento a las 22 hs y me sentía contento de tener tiempo de sobra para ir tranquilo, llegar a casa, dormir una siesta y luego prepararme para ir al casamiento.

El tiempo estaba con lluvias intermitentes, la ruta mojada… a veces más, a veces menos. Por lo que me propuse circular a baja velocidad, respetando a rajatabla los límites de los carteles.

Cuando llegué a Chacabuco, comencé a circular por sus múltiples curvas, por la rotonda de entrada al pueblo y cuando fuí a tomar la curva del kilómetro 202 (a la izquierda, para mi punto de vista), algo estuvo mal.

Ya casi saliendo de la curva veo que una camioneta negra que venía en sentido contrario, no copia la forma de la curva, sino que se me aproxima, como siguiendo derecho. Estaba lejos, pero no tanto como para pasar por delante mío, en mi cabeza recuerdo como mi propia voz diciendo “no, no, no, no…” y mi acción de reflejo fue llevar mi auto hacia el lado externo de la curva que casi se terminaba.

Recuerdo que también en ese “no, no no, no… “, había algo como “se va a dar cuenta y va a volantear para no pegarme”.

La realidad es que no volanteó nada, la camioneta siguió derecho, como cortando la curva hacia afuera. Y la realidad es que si no hubiese ido muy despacio, no se si podría haberme alejado algo más de un metro del impacto frontal.

Me pegó justo detrás de mi puerta, en la puerta trasera. Hundió la puerta de atrás más de 30 cm y arrancó completamente la rueda trasera izuierda, así como desplazó todo el puente trasero.

Luego del impacto, casi pareció suave lo que siguió. Mi auto comenzó a hacer trompos (no se cuantos). Y terminé de girar en el zanjón al costado de la ruta.

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Más tarde, al hablar con el conductor de la Honda CRV negra, me dijo que tuvo la sensación que la camioneta hizo como un pequeño saltito al entrar en la curva y a partir de ahí ya la dirección no le respondió más… como si hiciera aquaplaning.

Supongo que esto debe haberle sucedido porque la velocidad de su vehículo era mucha para esas condiciones de la ruta. Seguramente más de 100 o 120 km/h.

Yo recuerdo no ir a más de 60 km/h por haber visto el cartel antes de entrar a la curva y por mi auto consigna de respetar las velocidades máximas.

En cualquier caso, se me suceden las preguntas: ¿si hubiese ido más rápido o más despacio, la camioneta se despistaba y yo no estaría ahí? ¿si hubiese estado un poco distraido no me hubiese desplazado lo suficiente para evitar el choque de frente? ¿por qué logré escapar ileso de algo así?

Hoy no tengo dudas que Dios no quiso que me muera en ese momento, tiene algún otro plan para mi y me dió un mensaje. Solo me resta entender por donde pasa ese mensaje. Y actuar en consecuencia.

Ahora me tengo que poner a trabajar con respecto al seguro y arreglo de mi auto, a reponerme de los dolores corporales que me quedaron y a abrazar a mi familia, que casi no puedo hacerlo más.

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Chau Cacho

Lunes, 28 Septiembre, 2009

Ayer se murió mi tío Cacho.

Se que estaba enfermo pero no me importa mucho como murió. Prefiero acordarme de las cosas de él que viven en mí.

Paraguayo con cara de malo, no se bancaba las injusticias y se podía agarrar a trompadas cuando sea para defender lo que consideraba justo. Le debo la valentía como uno de mis valores principales… junto con la libertad.

Bailarín de salsa… pero no de los de concurso, sino de los que sonríen todo el tiempo mientras bailan. Si no hubiese sido por el, jamás habría aprendido a disfrutar así del baile.

Hincha de All Boys e Independiente… que nadie le hable mal de Chilavert porque estaba todo mal.

Mi manía de hablar con naturalidad y frecuencia sobre temas de sexo, creo que vienen de oirlo a él durante toda mi adolescencia. Sin sus charlas, creo que iba directo a ser un tipo lleno de tabúes de esos que te vuelven prisionero de por vida… de tal cosa no se habla.

Me molesta que no lo visité cuando supe que estaba enfermo, aunque no se de que habría hablado con el, ni se si le hubiera hecho bien. Espero que no me haya esperado.

Recuerdo que la última vez que lo ví fue en la fiesta de mi casamiento, hace 9 meses. Estaba muy feliz y lo transmitía. Siempre estaba feliz cuando me veía… salvo aquella vez cuando con Pablo le empujamos el auto para que no lo vea donde lo había dejado estacionado y se creyera que se lo habían robado. Nos corrió por toda la casa y cagó a patadas por el culo. Recuerdo que me había ofendido por esto y estuve más de un año sin hablarle. Pero un día en la quinta del abuelo, mientras saludaba a todos me lo encontré de frente, le di un beso y él hizo como que nada hubiera pasado. Se puso a charlar conmigo y nunca más hablamos del tema.

No teníamos un tema en particular de conversación, pero yo sabía que estar con él era garantía de que no me iba a aburrir.

Me dejó la idea fija que si algún día empiezo a perder el cabello, me pelo de una y no jodo más con intentos de hacer parecer que me quedan algunos pelos. Cosa que hizo desde hace varios años él mismo.

Creo que son muchas las cosas de él que viven en mi. Y eso me reconforta. Cacho no creía en las religiones y en la vida eterna, pero creo que se equivocó. Va a seguir vivo para siempre.

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Y dale con las bolsas y el leoncito…

Lunes, 18 Mayo, 2009

¿Alguien se ha dado cuenta que el problema no son las bolsas que se usan para el super, sino las que se usan para la basura?

Desde hace meses que estamos viendo la propaganda en la que el papá león corre desesperado para vengar la muerte de su hijo leoncito por atragantarse con una bolsa de polietileno. Y que se siente abrumado al ver que todos nosotros (los malvados humanos que compramos en un hipermercado) usamos bolsitas a diestra y siniestra.
Lo que no dice la propaganda es que lo que debemos hacer es encontrar un sistema alternativo a la recolección de residuos que hoy es con esas bolsitas.
Lo más triste es que mucha gente se ha puesto a hacer campaña para ir con su propia bolsa y/o changuito al super y así no ser culpables de la muerte del leoncito.
La misma gente seguramente compra bolsas de residuos para tirar la basura porque ahora ya no tiene las de las compras (descartables) para dejarle al recolector de residuos.
A ver, gente que le mejora las ganancias a los hipermercados y fabricantes de bolsas de residuos, repitan conmigo:
“No debo ser perejil y hacerle el caldo gordo a los anunciantes de los avisos”.
En todo caso, si quieren hacer algo últil por la ecología, propongan que en nuestro país empecemos a reciclar basura masivamente, que usemos contendedores para distintos materiales y que no usemos más bolsitas para la basura.