Archivo de Octubre 2008

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Cuando Excel, Word y Power Point sean grandes… serán como OpenOffice.org

Lunes, 20 Octubre, 2008

Muchas veces se suele hablar del ritmo de crecimiento y mejora del software libre. Si quienes hablan son defensores de éste, se enaltece la acción de la colaboración y la mejora continua. Si quienes hablan, son detractores del mismo, entonces se oirán cosas como: nunca podrán tener el nivel de producción que tienen programadores a sueldo; los arreglos no llegan suficientemente rápido como cuando hay una empresa preocupada por sus clientes detrás; o cosas similares.
En este artículo, pretendo poner algunas estadísticas del proyecto OOo1, para que podamos tener una clara idea de lo que tenemos frente nuestro.

El trabajo dentro de la comunidad de OpenOffice.org

Pocos saben que los aportes al código fuente (o solo código, como se lo suele llamar) de OOo es aportado por desarrolladores de Sun y desarrolladores independientes que hacen aportes sin cobrar (en su mayoría) o cobrando pero por terceras partes, que les pagan para que se resuelvan fallas o se agreguen funcionalidades que estas necesitan.

Todos los desarrolladores utilizan una herramienta en común para ordenar el trabajo, se llama Issuezilla. Ésta ordena los issues2 en tres categorías: bugs3, features4 o enhancements5.

El issuezilla también ordena por estado los issues. Si tomamos valores de allí, veremos que la mayor parte de los arreglos de defectos son realizados por los desarrolladores independientes. Y estos issues, en lo que va del año 2008 entrega lo siguiente:

Lo que vemos es que el 69% de los parches están en estado fixed (arreglados), el 20% está como new (nuevo, todavía no fue visto por un desarrollador) o como started (empezado, en proceso de solución). Entre los duplicados (que se cierran al unificarse) y los inválidos suman un 8%. Y un 2,5% están sin poder confirmarse si son errores en realidad.

Un total de 488 defectos reportados en el año que se trataron desde una plataforma de desarrolladores independientes.

Esta tarea, demuestra un esfuerzo impresionante de (especialmente) algunos desarrolladores que demuestran una capacidad de trabajo imposible de alcanzar en entornos de trabajo en código cerrado.

Para tener una idea de esto, veamos este gráfico de los parches arreglados en el año, por desarrollador. El caso de cmc es impresionante. Los otros 9 mejores contribuyentes al código de OOo no agregan poco trabajo. Pensemos que si están en un promedio de 18 arreglos anuales, significa que agregaron una solución cada 3 semanas. Y un arreglo puede incluir cientos o hasta miles de líneas de código que revisar.

El flamante OpenOffice.org 3.0

Otro enfoque muy interesante es analizar en su totalidad las intervenciones de los desarrolladores. Como para observar las dimensiones de la aplicación, más que las del aporte voluntario de cada uno.

Tomemos como ejemplo el flamante OOo 3.0 salido a mitad de Octubre de 2008.

Esta versión tiene la nada despreciable cantidad de 350 mejoras y características nuevas. Distribuidas de esta manera:

Los colores especificados como P1-P5 en el cuadro de etiquetas, muestra el nivel de prioridad de los issues. Por lo que vemos, no hubo P1 en todo el proyecto, porque se trata de mejoras. Y eso no es altamente prioritario.

Si esto parece impresionante, lo es mucho más la cantidad de bugs reportados y en estado de arreglados para OOo 3.0. Se trata de nada menos que 1700 issues reportados.

Acá sí se encuentran una buena cantidad de P1 y P2, son los primeros en tratarse por lo que el ciclo de vida de esos issues es de los más cortos.

Todos estos valores, están extraídos del issuezilla del proyecto. Ver Fuentes.

Reseña

Parece increíble que hace apenas 6 años y 5 meses estaba disponible la versión 1.0 de OOo. Mucho más si vemos las diferencias exorbitantes que hay entre esa versión y la actual 3.0.

Si alguien quiere criticar la “madurez” de OOo para el trabajo profesional, solo debería compararlo con lo que ha evolucionado su software en uso actual en los últimos 6 años.

Por otro lado, podría pensar en las características que utiliza del mismo y observar si puede hacer lo mismo con OOo. La sorpresa es muy grande.

Los niveles de compatibilidad actuales, superan el 98% en el total de la suite. Lo que significa que prácticamente todas las tareas que se realizan en una oficina moderna con otra suite ofimática, pueden hacerse también con OOo. Pero mucho más si pensamos en las cosas que OOo puede ofrecer y el resto jamás podrá… pero eso es harina de otro costal y texto de otro artículo.

Fuentes

http://blogs.sun.com/GullFOSS/entry/patches_for_ooo_as_code

http://wiki.services.openoffice.org/wiki/ChildWorkSpace

http://qa.openoffice.org/issues/query.cgi

http://blogs.sun.com/GullFOSS/entry/numbers_about_ooo_3_0

http://es.openoffice.org

http://wiki.services.openoffice.org/wiki/ODF_Toolkit/Efforts/Three-Layer_OOo

http://blogs.sun.com/GullFOSS/tags/statistics

Notas al pie

1Acrónimo comunmente utilizado para abreviar OpenOffice.org

2http://es.wikipedia.org/wiki/Issue_(computación)

3Un bug es entendido como un defecto, error o falla en este contexto.

4Una Feature es una característica que puede pedirse a un software y que todavía no posea.

5Una Enhancement es una mejora solicitada para una característica determinada.

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Archivo dañado de MS Word

Viernes, 17 Octubre, 2008

Microsoft (r) Word es una gran aplicación. Todo el mundo confía en Microsoft (r) Word. Todo el mundo usa Microsoft (r) Word…

Solo que no se por que razón tiene la costumbre de romper los archivos de vez en cuando, de manera que se vuelven imposibles de abrir. Tampoco hay una herramienta de recuperación en la suite de ofimática de la gran empresa de Redmond.

Hace unos días, una amiga (Susana R.) me contacta muy preocupada para decirme:

Estoy terminando mi tesis y el archivo que me pasaron mis compañeros de grupo no se abre. Por alguna razón a alguien se le rompió el archivo y todos copiamos el nuevo sobre las versiones viejas del mismo archivo ¡Y ahora no lo puede abrir nadie!

Se trataba de un .doc generado con la versión 2003 de la suite de esa empresa.

Le pedí el archivo y procedí a abrirlo con mi Openoffice.org 2.4 sobre Ubuntu Linux 8.04. Al primer intento se pudo abrir.

Para que Susana me pueda mandar el archivo, pasó algo de tiempo por razones que pueden trabar a cualquier persona usuaria estándar de ofimática:

  • El archivo pesaba unos 8 Mb y eso hacia que le rebotara el correo. Aunque probó desde distintas cuentas.
  • Tuvo que comprimir el archivo en formato rar para que pese 4.2 Mb y llegara a mi casilla de correo así. No sin antes instalarse en el trabajo un programa para comprimir archivos, que no tenía.

Cuando yo lo pude abrir, lo fui a guardar de inmediato para reenviárselo a Susana… Ahí fue donde mi mitad sádica se juntó con mi mitad hacktivista del software libre y se me ocurrió la idea.

En vez de guardarlo en formato .doc, lo guardé en el formato .odt (parte del conjunto de formatos estándar ISO 26300 que desde el año 2006 se lo conoce como ODF). Y así se lo envié a Susana.

Por teléfono le conté que lo arreglé y que se lo estaba enviando. La alegría y agradecimientos no se hicieron esperar. :-)

No pasó más que un par de minutos para que me volviera a llamar diciendo que no lo podía abrir. Que el archivo parecía haberse roto nuevamente porque ya no era .doc sino otra cosa. Y que seguro estaba roto porque ahora pesaba 4.1 Mb sin estar comprimido.

Ahí es cuando le expliqué a mi amiga que nada de eso pasaba. Que word no es el único procesador de textos que existe. Que ni siquiera es el mejor (aunque sí el más conocido). Que existe Openoffice.org para Win también. Y que le pasaba este enlace para que se lo descargue e instale.

La primera reacción de Susana fue “no me la compliques tanto”, pero como me quiere y confía en mi criterio profesional, aceptó descargarse el programa e instalarlo en el trabajo (por suerte no tenía restricciones para hacer eso). Le dije que si necesitaba ayuda para la instalación me llamara que la asistía telefónicamente.

Cuando pasaron una o dos horas de esta charla, Susana volvió a llamarme ¡Más entusiasmada que antes todavía!

No puedo creer lo bueno que está esto. No te tuve que molestar para la instalación, solo me preguntó cosas no técnicas que yo sabía. Y cuando me preguntó si quería que fuera la aplicación predeterminada para los documentos de word y excel le contesté que no, así que ahora nadie me va a cuestionar que no abre los documentos con el programa que conoce.
Lo que más me impresiona es que realmente tengo un documento de más de 100 páginas, con fotos y gráficos en unos 4 Mb.
Aparte… lo mejor de todo. Tiene un botoncito que genera un PDF con el documento sin tener que instalar nada nuevo. Yo sabía que el profesor nos pidió la tesis en ese formato y me estaba haciendo problemas porque no sabía con que se podía hacer. Ahora ya lo tengo resuelto también.
Le voy a pasar el programa que no es tan pesado a mis compañeros de tesis para que la terminemos con OpenOffice en vez de word. Total es igual para manejarlo.

No puedo explicar lo conforme que me sentí luego de estas palabras de Susana.

En estos días estará presentando su tesis de grado para ser una flamante Licenciada en Márketing. Incluso una que descubrió el software libre de una manera muy poco ortodoxa. :-)

Hoy sucedió otra cosa al respecto…

Como yo conté resumidamente esta anécdota en la lista de correo de OpenOffice.org en español, Ailé (otra colistera a la que he aprendido a apreciar mucho en los últimos meses por su trabajo en el grupo de traducción de OOo), me contacta por mensajero contandome que una amiga suya tenía un problema parecido al de Susana, pero que no había tenido tanta suerte al abrir el documento con OOo. La diferencia en este caso es que el documento se había creado con OpenOffice.org pero se habría dañado al pasar por un antispam que lo rompió internamente.

Le pedí el documento y procuré abrirlo con OpenOffice.org 3.0 (la última versión de OOo que estaba recién instalada en mi máquina… y que será objeto de otro post en este blog), pero no tuve suerte. Me apareció un cartel que decía:

Luego de responder afirmativamente a la pregunta de si quiero reparar el archivo, aparece rápidamente este otro diálogo:

Y al aceptar, se cerró todo sin éxito.

Luego se me ocurrió cambiarle la extensión y abrirlo con unzip. Cosa que hice y pude observar la estructura XML que allí estaba… solo que si quería ver cada uno de los elementos, no se podía en la mayoría de los casos porque estaban rotos.

Casi como último recurso, se me ocurrió llevarlo a otra máquina que disponía de OpenOffice.org 2.3 sobre Ubuntu 7.10. Y allí ocurrió la magia. OOo 2.3 lo abrió sin chistar.

En definitiva y tomando las dos anécdotas como testigo… no se que es lo que hace que word rompa los archivos, ni se que es lo que hace que OOo los pueda abrir aunque tengan cierto grado de corrupción esos archivos. Pero si se que muchas veces sucede esto.

Otras veces he podido rescatar archivos del más allá, del inframundo de los archivos, gracias a OpenOffice.org. Creo que es una razón más para que quien no lo usa todavía, le de una oportunidad y lo pruebe.

Total… no te cobran para usarlo, copiarlo, modificarlo o distribuirlo modificado. ;-)

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Conceptos básicos de educación transparente

Jueves, 2 Octubre, 2008

Este artículo es lo que escribí como preparativo de mi charla en la legislatura porteña…

Me voy a tomar unos minutos para unir algunos puntos que considero especialmente importantes en el día de hoy.

Sepan disculparme si las definiciones no concuerdan con las de ustedes, hoy me toca a mi estar hablando, en todo caso, puede ser una buena invitación a contar ustedes mismos, en otra oportunidad, su versión de estas mismas definiciones.

Libertad

Esta palabra, tan utilizada y conocida por todos, es también muy mal utilizada por muchos, por lo que me gusta pensar en dos niveles de la misma.

Ejercer la libertad, es tener la capacidad de tomar una decisión pensando en el aquí y ahora. Y luego hacernos cargo de las consecuencias de esta decisión.

Disfrutar de la libertar, es un estadio superior al anterior, porque implica visualizar el futuro deseado y tomar luego las decisiones necesarias (aunque no sean suficientes) para hacerlo posible.

Algunos dicen, yo soy libre de elegir el software con el que trabajo, enseño, estudio… pero no se percatan de que esa puede ser la última de las decisiones libres que podrán tomar con respecto al software… y a muchas otras cosas.

Cuando elegimos de manera que nuestras libertades futuras se coartan, elegimos para el mal. Tomamos una visión demasiado parcializada y cortoplacista de la decisión, por lo que no elegimos bien. Y si lo que elegimos, lo hacemos para toda la sociedad, el error se vuelve mucho peor.

Imaginemos este ejemplo para clarificar de lo que hablo:

Supongamos que en un momento de nuestra historia se decide que es imprescindible que los chicos egresen de la escuela media con registro de conducir, por lo que se incluyen las clases de manejo como parte de la currícula.
El estado debería incurrir en enormes erogaciones de dinero para comprar los autos que servirán para hacer esas prácticas en todos los colegios.
Pero ahí aparece una marca de autos que ofrece regalarle al estado todos los autos que necesite para el sistema educativo. El estado acepta de inmediato porque eso será muy bueno para el país ya que tendremos menos costo público.
Cuando los autos llegan a las escuelas se nota de inmediato que en vez de volante, traen una palanca de mando (como los aviones), también un sistema de control por voz para el resto de la conducción. La explicación es que estos sistemas son mucho más seguros que los antiguos y que todos quedarán encantados. Cosa que sucede.
Lo que la marca no dice, es que todos estos adelantos están protegidos ante la copia por derechos de patentes internacionalmente reconocidas. Por lo que son la única marca que puede usarlos.
Como las generaciones van egresando con conocimientos para manejar con esos sistemas, compran esa marca de autos cuando tienen la oportunidad y la marca se convierte, en pocos años, en el mayor vendedor de autos del país.

En este caso, el estado se dejó seducir por un regalo, que luego coartó la libertad de sus ciudadanos.

Lo mismo sucede con el software privativo HOY, no en una hipótesis de conflicto.

Educación

Educar es formar para la ciudadanía.

En los niveles inicial y primario de la educación, se procura brindar a la persona de la responsabilidad, es decir, de la habilidad para responder.

Estas respuestas esperadas, se relacionan con su habilidad para comunicarse intra e inter personalmente, con su conocimiento sobre el funcionamiento de los mecanismos sociales y con las reglas básicas de la ciencia y el arte.

En el nivel medio, se realiza toda una profundización sobre los conceptos de las ciencias, artes y sociedad, de manera que al egresar del nivel, la persona sea totalmente hábil para disfrutar de su libertad.

La educación superior se apoya en la base de que el individuo ya tiene plena respons-abilidad para disfrutar de su libertad. Por eso es que puede abordar de lleno, la formación profesional del individuo, dado que considera que las instancias anteriores, cubrieron las necesidades imprescindibles para la vida ciudadana.

En este caso, la educación solo debe preparar al individuo profesional para que sea capás de tomar decisiones libres y pertinentes según su criterio ya formado.

ONGs

Las organizaciones no gubernamentales son un parche para un estado deficiente.

La proliferación de las mismas en los países con mayor déficit de adaptación del estado, es prueba de ello.

Donde el estado no puede dar respuestas, una ONG surge y cubre (aunque sea parcialmente) ese hueco.

Gleducar de esta manera ha puesto un parche ante a algunos de los huecos que el estado tiene en materia de educación.

Brinda un espacio para la construcción colaborativa de conocimientos (término surgido dentro de Gleducar, dicho sea de paso) donde los docentes y alumnos puedan generar los materiales que necesitan y compartirlos libremente. Luego apareció Educ.ar haciendo algo parecido, pero sin entender el concepto principal.

Da un espacio horizontal de presentación de problemas y soluciones, a través de sus múltiples listas de correo. Un canal de comunicación no formal que invita a tratar los problemas reales, no los políticamente correctos para las escuelas.

Brinda el lugar para que los docentes y alumnos (lado a lado) puedan generar sus propios proyectos educativos. Ejemplos como: Proyecto3, Capacitación Situada en la Escuela, Argenclic o Rincones del mundo; son ejemplos vivos que se pueden localizar el en sitio de Gleducar.

Y todo esto usando software libre y extrapolando los conceptos filosóficos y legales de este a los materiales educativos. En esto último, el estado ni se enteró todavía que se puede hacer.

Un mundo perfecto

En un mundo perfecto el estado tendría un sistema educativo que formara para disfrutar de la libertad.

Las ONGs no existirían o serían organizaciones que se reúnan alrededor de alguna problemática para realizar propuestas que el estado atendería sin demora y con respeto. Para mejorar el sistema continuamente.

En un mundo perfecto, el sistema educativo no utilizaría software privativo, por la simple razón de que resta habilidad para responder a los ciudadanos, al mostrarles solo una manera de hacer las cosas.

En cambio, se enseñaría utilizando conceptos genéricos y dejando lugar para que se puedan conocer las alternativas no libres en cursos pagados y soportados por las respectivas empresas.

En este mundo perfecto, los docentes tendrían la posibilidad de concursar para ganar años sabáticos en los que puedan desarrollar materiales de estudio, investigaciones o proyectos educativos. Y que eso le sirva para ganar puntaje en su carrera profesional. Y los contenidos así generados estarían en el dominio público o con licencias libres.

Resumen

Si se quiere una sociedad más responsable y libre, no se puede optar por el doble discurso de las escuelas con software pirateado o los estados con sumas vergonzantes pagadas a empresas multinacionales en concepto de licencias.

Usar software libre en la educación, incrementa la capacidad de crear, debatir y mejorar la cultura.

Si buscamos una ciudadanía crítica y dispuesta a trabajar para la mejora, tenemos una oportunidad de oro en nuestras manos… les pido a los legisladores que no la desperdicien.